Diplomacia

Ahora entiendo muchas cosas.

No hay más que ver las manifestaciones del Pais Vasco para darse cuenta de la unión que tienen entre ellos, probablemente sean los más renegados a aceptar la esclavitud y la enfermedad como algo irremediable.

Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España.

 (El incidente de la Universidad de Salamanca)

Arana Goiri,  propugnará una raza vasca no contaminada por otras razas.

Supongo que su aparente egoísmo es para protegerse entre ellos como una gran familia pero España querrá castigarlos con esta frase, porque en verdad solo tenemos que mirar a nuestro alredor para ver el propósito que llevamos todos buscando unos principios de equidad en cuanto a salud y educación se refiere sobre todo.

En el “escuchatorio” médico-paciente por el Dr. Francisco Maglio: Para el paciente el médico es un técnico con guardapolvo que extiende recetas y para el medico es un “libro de texto” con signos y síntomas que hay interpretar y codificar.

Había que subir peldaños demasiado altos para ser capaz de observar el panorama: El real, el verdadero, el que nos muestra la falta de diplomacia a la estamos acostumbrados.

Transición de la llamada vieja diplomacia a la nueva diplomacia; una mala negociación puede llegar a ser causa, en el peor de los casos, de la guerra. HAROLD NICOLSON

Todavía me resisto a creerme muchas cosas que están sucediendo en la actualidad, a veces me pregunto si verderamente estoy tan lejos para verlas porque no me las creo. El orden para difundirlas, el valor que se les da a unas y el poco a otras,  la rabia que sentimos por miedo a ser tan ignorantes, como si la supervivencia ya no fuera fisiológica sino de no sentirse los más tontos.

El embajador Kennan en su doctrina “Open door” la basaba en idealismo y en principios morales, al considerar los últimos errores de su país incitando a ver sus orígenes lejanos más que sus causas inmediatas.

Un hecho siempre trae otro en la serie de acontecimientos humanos, cada error es un sentido, producto de todos los errores pasados, lo que lleva a una especie de indulgencia y determina, en cierto sentido todos los errores futuros, de donde deriva su carácter imperdonable.

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA:

Refiriéndose a la guerra, Napoleón, en su exilio, declaró: Esta maldita Guerra de España fue la causa primera de todas las desgracias de Francia. Todas las circunstancias de mis desastres se relacionan con este nudo fatal: destruyó mi autoridad moral en Europa, complicó mis dificultades, abrió una escuela a los soldados ingleses… esta maldita guerra me ha perdido.

Fé desengañada es lo que más condenan espíritus como George Kennan, ellos preferían como es natural, una diplomacia basada en una lógica política, hecha de prudencia, de continuidad y de clarividencia. En la trágica disyuntiva actual del mundo, preferimos el terrible despertar del monstruo prehistórico.

Es muy fácil dárselas de valiente cuando es otro el que se está jugando el pellejo, tal vez por eso llega un momento en que nos cansamos de participar. Más si le sumamos que los pobres si queremos peces tenemos que mojarnos el culo. Arriesgarse a salir del mundo no es solo para conseguir sueños, sino para escapar de prejuicios.

Se dice que las personas están por encima de las cosas, como si tuviéramos que despojarnos de ellas para mantener felices a aquellos que están a nuestro alrededor. No me convencen demasiado si creen que repitiendo una misma cosa una y otra vez pretenden tatuártela hasta verte convertido en ella.

Me hicieron leer (en alguna parte); La delincuencia se conoce como el fenómeno de delinquir o cometer actos fuera de los estatutos impuestos por la sociedad.

Pero si la sociedad está equivocada puedes defenderte con la Constitución y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Porque por defender uno de ellos estamos faltando el respeto a otros; tan básicos como la dignidad de la persona y el libre desarrollo de su personalidad. Como el hecho de que uno es mayor de edad a los dieciocho años, que todos somos iguales ante la ley contra toda provocación, sin discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social pudiendo hacerla pública o no al gusto de cada uno. A la integridad física y moral como la libertad de cambiar parte e incluso todos y cada uno de nuestros pensamientos sin la previa autorización de absolutamente nadie. Así como no ser privado arbitrariamente de tu propiedad ni ser sometido a torturas ni penas o tratos crueles y degradantes ni obligados a permanecer a una asociación, como el derecho a participar en el Gobierno de tu país directamente o por medio de representantes.

Admirable todos aquellos que defienden la Constitución, las reglas, las normas y las leyes, mientras otros sufrimos sus injusticias porque tampoco se las han leído.

Una bala puede hacer vulnerable a un país y no tiene por qué ser una bala mágica. NCIS Los Angeles

Este es el mayor asesinato que podemos sufrir, convertirnos en un tren que no para en ninguna estación, en una vida sin significado alguno solo porque no hemos querido seguir un camino marcado por otros aun desconociendo nuestros verdaderos motivos.

Afortunadamente la ciudadanía es capaz de reconocer la honestidad, la voluntad, la integridad y el coraje. Sabe reconocer el hecho de que no se le puede engañar a la madre tierra, y que Dios perdona siempre, el hombre a veces y la Naturaleza nunca.

Sabe reconocer que cuando deciden echarte al rio tu única esperanza es que te salve un ser superior haciendo valioso tu camino porque ese destino no es otro que convertirte en un despojo más, no en persona que solo quiere algo tan sencillo como lo siguiente:

Reflexión sobre el recuerdo y sobre la inteligencia: “En ese momento comprendió que nadie quería utilizar la inteligencia. La gente deseaba tranquilidad. Comer y dormir, que fuesen amables con ellos. No querían pensar” (p.38). Como en la tradición literaria germánica, la moraleja de esta fábula nos enseña que basta examinar un problema sin prejuicios ni rutina para que éste nos muestre por sí mismo la solución.

(La medición del mundo opinión por Daniel Kehlmann)

 

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